10. La necesidad de una acción planificada.
Por supuesto no hay la menor posibilidad de éxito en la compleja tarea de convertir en minoría para sí a una minoría en sí, en la autocreación de un sujeto colectivo nuevo potente y eficaz si esa tarea no se realiza como un ejercicio serio de planeamiento
Entendiendo el planeamiento como:
Las exigencias del planeamiento son harto conocidas. Me limito aquí por ello a enunciar su imprescindible uso.
11. La necesidad de una investigación para y sobre las personas sordas y la Comunidad Sorda.
No puedo reseñar aquí ni siquiera una sucinta descripción del conjunto de investigaciones que habría que llevar a cabo para cubrir los objetivos necesarios. En el texto que resumió mi intervención en la Jornada sobre la RED SORDA celebrada en Madrid el martes 19 de diciembre de 2000 las expuse con detalle. Me limito aquí a repetir aquí algunas de las características fundamentales de la investigación global que aconsejé.
Se trataría de una investigación:
Sino que integra transversalmente las perspectivas, las técnicas y las metodologías de esas disciplinas. De forma que la formulación de hipótesis de trabajo, el diseño de las herramientas de investigación y el análisis de los resultados se realiza desde el primer momento de una manera integrada. Que proporciona a las investigaciones una fuerza sinérgica porque la potencia de cada instrumento NO es la mera suma de las potencias de las distintas metodologías sino un múltiplo de esa suma. Porque investigar no es amontonar datos. Sino pensar BIEN sobre los datos acumulados.
Además LA INVESTIGACIÓN TENDRÍA UNA ESENCIAL VOCACIÓN PROSPECTIVA. Encaminándose a obtener los datos que permitan formular racionalmente los "escenarios" que describan la previsible evolución de la FOTO FIJA que proporciona.
12. La necesidad de una acción prospectiva para las personas sordas y la Comunidad Sorda.
He podido despachar con unos breves párrafos las cuestiones de la necesaria planificación y de la necesaria investigación exploratoria previa porque, siendo como son imprescindibles, sus características y exigencias son muy conocidas y basta con esos breves enunciados para recordar que deben tenerse en cuenta en la compleja labor de autocreación de un sujeto colectivo nuevo y de conversión en minoría para sí de una minoría en sí.
Pero no puedo despachar de igual modo la igualmente imprescindible tarea de acción prospectiva que es necesario realizar para llevar a cabo con éxito esas tareas. La razón es, claro está, el comparativamente mucho menor conocimiento existente sobre la prospectiva respecto de la planificación y la investigación.
En efecto, para convertir a las personas sordas y a la Comunidad de minoría en sí en minoría para sí, en sujeto colectivo nuevo autocreado es imprescindible realizar una deliberada y amplia acción de investigación prospectiva que incluya tanto la elaboración de "guiones-escenarios de FUTURO" como la difusión entre las personas sordas y la Comunidad Sorda de la actitud, la aptitud y las herramientas prospectivas como un requisito para su adecuación a la celeridad de los cambios en la actual sociedad
¿Por qué una investigación PROSPECTIVA? ¿Por qué unos "ESCENARIOS DE FUTURO"? ¿Para qué?
Reproduzco en las páginas siguientes, con mínimas adaptaciones y referencias a la Comunidad Sorda, la explicación que sobre la Prospectiva y los "escenarios de futuro" escribí en mi obra 1992-2002 ¿Qué va a pasar?. Resultados del estudio prospectivo del próximo decenio para el mundo y para España, GRUSO S.L.& JBAN, Madrid, 1992.
Empezaré por afirmar muy enfáticamente que los "ESCENARIOS DE FUTURO" que habría que realizar no -repito NO- serían profecías.
Pero si no son profecías ¿para qué sirven?.
Ante todo para que el lector de esos escenarios modifique radicalmente, si es que la tiene, la actitud de desentenderse del porvenir, de pensar que es inútil pensar en como será el futuro porque va a ser con independencia de que se piense en él.
Esa es una actitud letal pero demasiado extendida. Está en las raíces mismas de la cultura grecolatina, que son las nuestras.
Dice el coro en el Agamenón de Esquilo:
"El porvenir ya habrá tiempo de conocerlo, cuando le llegue su día. Hasta entonces que siga su camino. Tratar de conocerlo sería querer gemir de antemano. Ya se revelará con bastante claridad al sol que le verá nacer".
Los guiones/escenarios que habría que elaborar serían una herramienta para que quien los lea ejerza la acción del verbo latino prospicere: mirar delante de uno mismo, mirar a lo lejos o de lejos, tener una visión amplia.
Y, así, adquiera una actitud prospectiva.
Actitud: un estado nervioso y mental de predisposición, organizado a través de la experiencia, que ejerce una influencia directiva o dinámica sobre la respuesta del individuo a cualquier objeto y situación con los que se halle relacionado (Allport).
Prospectiva: que implica la propensión a ver lejos, ver amplio, analizar con profundidad y aventurarse.
Los guiones/escenarios exponen los resultados de lo que Bertrand DE JOUVENEL llamó, en L'art de la conjecture, estudios de proferencia: conjunto de operaciones de la mente que, del estudio adecuado de los datos disponibles, deduce una probabilidad de futuro(s).
Y pretenden sobre todo entrenar a quien los lee para tener en cuenta las discontinuidades y rupturas en procesos de evolución que se consideran a priori evidentes.
Un ejemplo eminente de esas discontinuidades y rupturas es la implosión que en el corto espacio de veinticinco meses (noviembre 1989-diciembre 1991) barrió del mapa a la URSS y al Pacto de Varsovia. Otro ejemplo igual de eminente es el ataque del 11 de septiembre pasado a las Torres gemelas de Nueva York y al pentágono. Cualquier lector de los escenarios que habrá que hacer, que haya vivido aquellos 25 meses o el el 11 de septiembre pasado, tendría ya andado una parte importante del proceso que necesita producir en su mente. Porque tiene una experiencia personal de que esas discontinuidades y rupturas suceden.
¿Qué otras pueden ocurrir en los próximos años?. ¿Cuales son los "hechos portadores de futuro" que hoy en el presente son la semilla ya plantada y germinando que en el futuro pueden dar el fruto de una de esas discontinuidades y rupturas?. Los guiones/escenarios que habría que elaborar pretenderían mostrar a quien los lea un repertorio de ellos.
Lo que esos guiones/escenarios perseguirían es empujar a quien los lea para que haga un intento de ruptura personal. De ruptura o salida de lo cotidiano. Que realice una toma radical de distancia con el mundo cotidiano en el que vive y que tantos tienen la propensión a considerar tan (engañosamente) repetible y perdurable.
No se trata de dar un ilusorio "salto al futuro" porque esos guiones/escenarios se escribirían en el presente y no en el futuro.
Se trata, como escribió Pierre MASSE (Comisario del Plan francés), de que en vez de contentarse con lo previsto se consiga imaginar lo imprevisto. Para intentar evitarlo o para precaverse contra ello o para buscar los huecos favorables que pueda abrir de forma que, si sucede, puedan aprovecharse.
El propósito de la prospectiva, escribió Bertrand DE JOUVENEL, no consiste en predecir un estado futuro como si estuviese dado, sino en examinar los estados futuros accesibles mediante conductas plausibles, los estados futuros a los que es posible que se llegue si se producen una serie de conductas que ya se están produciendo o que están empezando a producirse o que es posible que empiecen a producirse.
Lo repito. Esos guiones/escenario NO SERÍAN PROFECIAS. No serían una mágica ventana abierta en el futuro, en lo desconocido.
Lo desconocido es un truco, un artificio de las echadoras de cartas. Pero si un estudio prospectivo excluye preocuparse de lo que no puede conocerse se autolimita a combinar lo verdadero con lo posible. Y, por lo tanto, se limita a profundizar en un sistema de proyecciones probabilísticas. Inversamente a la futurología que elabora audazmente "proyecciones sin sorpresa", la prospectiva multiplica las precauciones ante ciertas explicaciones, pues son demasiado deterministas del futuro, y prefiere tratar habitualmente problemas correctamente planteados antes que respuestas demasiado claras.
Si consideramos a lo imprevisible como azar y ruptura, lo tratamos como aleatorio. Y entonces, a priori, deberíamos eliminarlo como objeto de un estudio prospectivo. Y, a renglón seguido, limitaríamos el estudio prospectivo a un discurso sobre lo que parece verdadero. Y entonces no habría nada que nos sea rigurosamente previsible ya que todo puede suceder. De forma que no parece que se trate de oponer lo que es previsible a lo que no lo es, sino de establecer la incertidumbre como un fundamento sistemático del análisis de la duración.
La consecuencia inmediata de establecer la incertidumbre como uno de los fundamentos sistemáticos del análisis del tiempo histórico es que carece de interés establecer niveles de precisión cuantificable de las diversas hipótesis y sus conclusiones provisionales que se plasman en los guiones/escenarios. Una característica esencial de los guiones/escenarios que habría que elaborar es, precisamente, que serían varios y contradictorios entre sí. Y que no se podrá, ni se querrá, decir cuál es el más probable y cuánto. NO ESTARÁN HECHOS PARA DECIR ESO. Medir exactamente un objeto indeterminado o que se nos escapa es un truco de prestidigitación indigno de un trabajo científico.
Tampoco podrá esperar el lector hallar en esos guiones/escenarios, antes de su exposición concreta o mezcladas entre ella, una causa de los acontecimientos. Ni siquiera un juego de causas. Los antropólogos han estudiado el "culto del cargo" en Oceanía proporcionándonos un espléndido ejemplo de la falacia de la relación causal. De la falacia que se basa en pensar post hoc ergo propter hoc (después de esto, LUEGO a causa de esto). Indígenas oceánicos desarrollaron un "culto al avión" originado por el hecho de que durante la II Guerra Mundial los aviones lanzaban con frecuencia en paracaídas suministros de provisiones sobre las selvas, destinados a las tropas irregulares. Regalos increíblemente ricos que aparecían "caídos del cielo" a los indígenas que conseguían hacerse con ellos. Y que realizaron la errónea ligazón causal de los regalos con la aparición de los aviones. Y desarrollaron el "culto al cargo", al avión de carga.
Bertrand de JOUVENEL ha recordado con énfasis una evidencia: "las relaciones de causalidad en el orden social no son claras ni sencillas". Jean PIAGET ha sentenciado: "La causalidad nunca puede observarse, solamente deducirse". Aún más, ¿se recuerda a Aquiles, el de los pies ligeros, que nunca alcanzaba a la tortuga en la célebre paradoja?. Pues la causa es al fenómeno como Aquiles a la tortuga. Cuando se analiza una causa, cuando se intenta precisar sus condiciones de aparición y evolución, se desarrolla un razonamiento paralelo al acontecimiento, pero sin estudiarlo jamás. La causa del fenómeno es exterior a él, debido a una petición de principio a la que todos los deterministas intentan, aunque en vano, escapar. Todo razonamiento que no admita en absoluto que la discontinuidad y el azar sean categorías fundamentales, se sitúa necesariamente "fuera del tiempo".
El método básico del estudio prospectivo que habría que realizar sería la acumulación de una masa considerable de información pertinente y su posterior tratamiento dialéctico. Se partiría del artificio teórico de suponer que por ejemplo los diez años del período 2004-2014 (si se escogiera un lapso de diez años) ya habrán transcurrido. Se elaboraría una amplia gama de hipótesis sobre la situación terminal del período. Elaboradas unas basándonos en hipótesis teóricas generales, otras en extrapolaciones de procesos empíricamente constatados o en intuiciones de expertos a los que se respete. Construyendo algunas de esas hipótesis sintéticamente (eligiendo algunos aspectos por separado y reuniéndolos luego en un todo) y otras morfológicamente (comenzando por una descripción global y encajando luego los detalles). Y aplicando luego, para eliminar hipótesis y para validar la plausibilidad de otras, a las diversas "historias del decenio" así contempladas por su precipitado al final del período, el método de investigación histórica definido por Pierre VILAR para la historia realmente ocurrida ya. Definición que ya cité antes al hablar de la psicosociodinámica de masas pero que repito aquí:
"La investigación histórica es el estudio de los mecanismos que vinculan la dinámica de las estructuras -es decir, las modificaciones espontáneas de los hechos sociales de masas- a la sucesión de los acontecimientos en los que intervienen los individuos y el azar, pero con una eficacia que depende siempre, a más o menos largo plazo, de la adecuación entre esos impactos discontinuos y las tendencias de los hechos de masas-".
Y luego se utilizaría el método de los guiones/escenarios para exponer los resultados de la investigación que se consideren más útiles para producir en los lectores los efectos perseguidos y a los que he venido refiriéndome en las páginas precedentes: ayudarles a adquirir la actitud prospectiva a la vez que les proporcionamos algunos frutos de esa actitud.
Conviene en este momento explicar porque hablo aquí de guiones/escenarios y no como sería lo adecuado, de guiones. O de escenarios, que siendo lo inadecuado es lo que se haría cuando se expusieran una vez elaborados. Es la secuela de una ignorante traducción. Scenario es la voz inglesa que se utilizó para designar el método. Voz inglesa que en el léxico teatral significa argumento y en el léxico cinematográfico guión. Acepciones ambas que reflejan excelentemente lo que son las herramientas prospectivas de que se trata.
Desdichadamente las traducciones iniciales (que fueron verbales) de los textos prospectivos correspondientes no tradujeron scenario por guión o por argumento. Sino por escenario. Que en castellano es algo radicalmente contrario al scenario inglés.
Porque en inglés sólo en sentido figurado se emplea scenario para designar al escenario. Y en castellano sólo en sentido figurado se emplea escenario para designar el conjunto de circunstancias que se consideran en torno a una persona o suceso. Siendo la primera acepción en castellano de escenario la designación de la parte del teatro dispuesta convenientemente para que en ella se puedan colocar las decoraciones y representar. (En inglés scenery significa decorado, paisaje). De forma que llamar escenario al scenario es confundir el lugar donde sucede un argumento con el argumento. Confusión profunda que obscurece conceptualmente las exposiciones y los textos. Pero que no tiene ya remedio porque se ha generalizado la corruptela. Por eso hablo aquí ahora de guiones/escenarios y me pliego a la corruptela hablando luego simplemente de escenarios al referirme a aquellos guiones/escenarios que habría que construir.
Olaf HELMER, eminente matemático, pieza clave da la RAND CORPORATION, inventor del Método DELPHI que cosechó innumerables éxitos en la previsión tecnológica, definió el método de los scenarios diciendo que:
"Según utilizo yo el término, guiones (scenarios) son descripciones de secuencias de acontecimientos plausibles que nos llevan del presente al futuro; se hallan en aquel tipo de experimentos del pensamiento que sirve para explorar de manera intuitiva el realismo de un imaginado y futuro estado de cosas".
Pero fueron Herman KAHN y HUDSON INSTITUTE los que más popularizaron el método de los guiones o escenarios. Herman KAHN y su HUDSON INSTITUTE trabajaron mucho tiempo para el Pentágono e hicieron famosa una obra de Herman KAHN y Anthony J. WIENER: The Year 2000: A framework for speculating about the next thirty years, Nueva York, Macmillan, 1968 (versión castellana: El año 2000, Madrid, Revista de Occidente, 1969)
Como explicó KAHN en un artículo titulado los futuros del mundo (incluido en una obra colectiva dirigida por Erich JANTSCH: Forecasting the future, Londres, Iliffe Books Ltd, 1967):
"En los estudios realizados por nosotros en el Hudson Institute del Estado de Nueva York, nos hemos valido de diversos recursos relacionados entre sí para llegar a conjeturas sistemáticas acerca del futuro. El más importante de todos, desde luego, consiste simplemente en pensar acerca de los temas en cuestión y tratar de descubrir tendencias principales a largo plazo que parezca probable que vayan a continuar: entre ellas pueden encontrarse, por ejemplo, la difusión por todo el mundo de cierta versión secular del humanismo, la institucionalización de las innovaciones científicas y tecnológicas, la expectativa de un crecimiento económico incesante, y cosas análogas; y escogiendo para la extrapolación unas tendencias ya presentes o que empiecen a iniciarse, extrapolaciones que surgirán continuamente de nuestro mundo y reflejarán las expectativas actuales, podremos obtener una previsión básica "no sorprendente" (o un contexto no sorprendente), esto es, que parezca ser, por lo menos, tan plausible como cualquier otra posibilidad determinada. También hemos empleado la noción de "mundo normal", o sea, uno que caracterice con algo más de pormenor lo que esperen diversos grupos." (Herman KAHN: los futuros del mundo (incluido en una obra colectiva dirigida por Erich JANTSCH: Forecasting the future, Londres, Iliffe Books Ltd, 1967; versión en castellano E.JANTSCH, O. HELMER, H, KAHN Pronósticos del futuro, Madrid, Alianza Editorial, 1967, pag 247)
KAHN explicaba a continuación la concreción del "mundo normal" para la elaboración por el HUDSON INSTITUTE de una previsión no sorprendente del Japón de 1975. Y añadía:
"Asimismo pueden plantearse diversas cuestiones especiales trazando unos contextos básicos distintos del contexto no sorprendente; así cabe especificar mayores detalles que en la previsión no sorprendente, o bien se pueden alterar los supuestos. Según sea el nivel de pormenorización, o el modo de alterar éstos, puede llegar el caso de que ya no se esté dispuesto a rotular al resultado una previsión no sorprendente (a menos, desde luego, que las nuevas suposiciones sean tan plausibles como las antiguas). Y también podría irse aumentando gradualmente el pormenor hasta que, en un momento determinado, se obtenga algo tan detallado que sea preciso llamarlo un "guión", en lugar de un "contexto básico", o incluso un "mundo".
De este modo vemos que es conveniente definir tres niveles de pormenorización en este espectro continuo. El primero es el contexto básico, del cual tenemos un ejemplo con las previsiones no sorprendentes. El segundo recibe el nombre de mundo futuro -o país, zona o situación futuros- en alternativa, uno de cuyos ejemplos es el Japón normal: un futuro en alternativa añade suficientes detalles al contexto básico como para exigir cierto grado de arbitrariedad en las suposiciones que se hagan; pues obliga a elegir previsiones que ya no sean tan destacadas y (o) plausibles que justifiquen una descripción no sorprendente; y, por otra parte, muchos pormenores siguen estando en blanco.
El tercer nivel de pormenorización es el del guión; éste suele consistir en una sucesión hipotética de acontecimientos construida con el propósito de llamar la atención sobre los procesos causales, los puntos de decisión y otros detalles o aspectos dinámicos. Los guiones centran la atención, típicamente, en dos clases de cuestiones: en concreto, ¿cómo podría llegar a darse cierta situación hipotética, paso a paso?; y ¿qué alternativas se le ofrecen a cada actor, en cada uno de esos pasos, para impedir, desviar o facilitar ciertos acontecimientos?" (Herman KAHN: los futuros del mundo..., op. cit., pag 250)
En el primero de los párrafos citados de KAHN se habrá detectado el motivo por el que el mundo normal, la previsión básica no sorprendente de KAHN resultó ser tan terrible fiasco como ha sido. Publicado en 1968, faltaba sólo un lustro para que la crisis del petróleo fuera el primer gran síntoma de la crisis económica mundial que ya había comenzado subterráneamente en 1967 y que llevamos padeciendo desde entonces. Y, sin embargo, KAHN planteaba como eje de su estudio la expectativa de un crecimiento económico incesante como una de las tendencias principales a largo plazo que parezca probable que vayan a continuar.
En El año 2000 KAHN Y WIENER construían su "mundo normal", su previsión "no sorprendente" partiendo de la constatación de una tendencia básica, múltiple y a largo plazo en dirección a:
Culturas cada vez más sensibles (empíricas, realistas, seculares, humanísticas, pragmáticas, utilitarias, contractuales, epicúreas o hedonistas y demás).
Elites burguesas, burocráticas, "meritocráticas" democráticas.
La acumulación de conocimientos científicos y tecnológicos.
La institucionalización del cambio, especialmente en la investigación, el desarrollo, la innovación y la difusión.
La industrialización y modernización a nivel mundial.
El crecimiento de la abundancia y (recientemente) del ocio.
El crecimiento de la población.
La urbanización y (pronto) el desarrollo de megalópolis.
La disminución de la importancia de las ocupaciones primarias y (recientemente) las secundarias.
La alfabetización y la educación.
Un aumento de la capacidad de destrucción masiva.
La aceleración en el ritmo del cambio.
La universalidad creciente del cariz múltiple.
¿Es necesario decir que los puntos 5 y 6 se ha demostrado que eran graves errores? ¿Que la tendencia a largo plazo 1967-2001 ha sido al crecimiento espectacular de la pobreza (de 500 a más de 1.500 millones de pobres en los cálculos conservadores del Banco Mundial), del hambre, de la enfermedad, de la falta de viviendas, del analfabetismo etc, etc?.
Tampoco hace falta insistir en los fallos, menos espectaculares, pero también claros en otros de los 13 puntos.
He traído esta previsión básica no sorprendente a colación para que se advierta, con un claro ejemplo, la pertinencia de algunas de las cautelas que antes he subrayado. En efecto, advertí antes de la necesidad de establecer la incertidumbre como un fundamento sistemático del análisis para evitar caer en la tentación de KAHN de hacer previsiones no sorprendentes que, por el contrario, consiguen sorprender a todos por su patética inadecuación generada precisamente por querer excluir las sorpresas. Y advertí también la acientífica presunción de querer establecer niveles de precisión cuantificable para las diversas hipótesis. Que conduce a llamar "mundo normal" a una de las hipótesis cuando no es (probablemente) más que el mundo que más se acerca a los intereses del cliente de la previsión.
Es desde la perspectiva dibujada en las páginas anteriores y con el talante en ellas expresado como aconsejo que la Comunidad Sorda acometa la elaboración de guiones/escenarios.
Repito que NO SERíAN PROFECIAS. Que NO SERÍAN LO QUE VA A PASAR. Sino VARIAS versiones (distintas y a veces contradictorias) de lo que puede pasar. Escogidas como las que, a entender de los equipos de prospectiva que las elaboren, puedan ayudar a las personas sordas, a la Comunidad Sorda y al público en general a estar alerta, a tener en cuenta en qué tipo de mundo puede encontrarse a la vuelta de la esquina y, muy específicamente, qué puede hacerles ese mundo a ellos en tanto que responsables de su vida y de su familia.
13. Final: Una necesaria labor de Consejería de Síntesis.
Es bien conocido el dicho popular que reza que "los árboles no dejan ver el bosque". Ese dicho expresa una profunda verdad. Porque hay infinidad de situaciones en las que alguien conoce un amplísimo número de detalles sobre algo (su ciudad, su país, su vida, sus problemas, su coyuntura económica o profesional) que precisamente por su amplitud y minuciosidad le dificultan o incluso impiden hacerse una correcta idea de conjunto de ese algo.
Entiendo por hacerse una correcta idea de conjunto el elaborar una buena síntesis de cualquier algo. Elaborar una síntesis es componer un todo por la reunión de sus partes. Es también la suma y compendio de una materia. Es decir, para mi propósito, la breve, sumaria, sucinta, y resumida exposición de lo más substancial, de lo más decisivo, de lo más estratégico de una realidad concreta, de una situación concreta, de un problema concreto.
Es un axioma que definir bien un problema o formular bien una pregunta supone tener ya más de la mitad de la solución o de la respuesta. La palabra clave de la frase anterior es bien. Porque la cuestión clave, casi siempre, no es que haya poca información sobre el asunto que nos preocupa. ES QUE HAY DEMASIADA. (O si no la hay puede haberla enseguida en cuanto hagamos una búsqueda preliminar entre los miles de millones de páginas de Internet, entre los miles de millones de textos y documentos en Bibliotecas y Archivos accesibles por Internet).
Muchísimas veces, pues, el problema estratégico consiste en separar el grano de la paja. En filtrar toda la información irrelevante, superflua o desorientadora (todo el ruido que enmascara los ecos válidos de los datos significativos que necesitamos) para encontrar y aislar la información relevante, pertinente para definir bien un problema y perfilar bien su solución.
El equipo que realizara la tarea que aquí he esbozado como necesaria para las personas sordas y la Comunidad Sorda habría de estar especialmente entrenado para conseguir información. No sólo la ya existente sino la que él fabrica mediante sus propias investigaciones. Eso lo sabe hacer y muy bien mucha gente. Lo que realmente habría de hacer distinto y diferente a ese equipo es que estuviera especialmente entrenado para conseguir una buena síntesis del problema de que se trate. Para conseguir una buena fotografía, un buen mapa, una buena definición del bosque. Para que a quien lea sus estudios los árboles no les impidan ver el bosque.
La realización de esta tarea implicaría una labor de Consejería de Síntesis también imprescindible para que las personas sordas y la Comunidad Sorda lleven a cabo la hercúlea labor de autocreación de un sujeto colectivo nuevo y de convertirse de minoría en sí en minoría para sí.
Mollina (Málaga) 8 de diciembre de 2001.
I Campus Party para personas Sordas del proyecto Red Sorda.